La orquesta sigue tocando

Lunes de Calamares | Jornada 8

La derrota por 1-0 ante el Racing de Ferrol vuelve a poner a Javi Medina en el centro del debate. Unionistas se marchó sin disparar entre los tres palos y afronta otra semana de dudas. En esta entrega de Lunes de Calamares, el naufragio futbolístico se mezcla con el humor, la vida cotidiana y la resistencia de la afición blanquinegra.

Primera Federación | Jornada 8
Racing Ferrol 1-0 Unionistas de Salamanca
Estadio A Malata | Ferrol (A Coruña)
17 de octubre de 2026

Jornada 8 · Racing Ferrol 1-0 Unionistas · La orquesta sigue tocando

Cuando algo sale mal, cuando uno comete un error, no hay que cambiar nada. No hay nada que corregir. Lo mejor es seguir hacia delante, como si uno no hubiera visto el agujero en el que acaba de meter el pie. A veces, a fuerza de insistir, los errores terminan capitalizándose y dejan de ser fallos para convertirse en decisiones estratégicas. Eso decía mi padre cada vez que llegaba a casa con las notas del instituto habiendo repetido dos cursos. Y, por lo que veo, Javi Medina viene de la misma escuela.

El asunto tiene su lógica. Si algo no funciona, lo último que conviene hacer es cambiarlo. Cambiar implica reconocer que quizá uno se ha equivocado, y reconocer un error es abrir una puerta por la que pueden salir a la luz otros tantos, acompañados de preguntas incómodas y asome una larga lista de facturas pendientes. Por eso, mejor seguir adelante y caminar con decisión, aunque no sepas adónde vas.

Unionistas sigue montado en su particular montaña rusa aunque las ferias terminaron hace un mes. En esta atracción, el entrenador pasa de ser una solución con la victoria ante la Cultural a convertirse en el problema en el tiempo en el que un pedido de camisetas falsas tarda en llegar a casa. Si gana, parece que vamos entendiendo la propuesta. Si empata en Cáceres y deja a dos futbolistas calentando sin salir, volvemos a preguntarnos qué demonios está haciendo. Si pierde, como el sábado en Ferrol, y el equipo se marcha sin haber disparado entre los tres palos, la conversación ya no necesita un vaso de tubo con hielo para entrar en calor.

Javi Medina explicó, tratando de sacar una lectura positiva, que el equipo llegó vivo al final del partido, pese al viento en contra y a jugar, una vez más, sin delantero centro. Es una manera de verlo. Estar vivo es importante, desde luego. Pero tampoco parece el objetivo más ambicioso al que el equipo debe aspirar cuando afronta un partido. Uno puede estar vivo pero no tener vida, que es, me temo, lo que mejor define a este Unionistas a día de hoy.

El día que nadie discuta sobre Unionistas será el día en que debamos preocuparnos

Así que, con la derrota, volvió el barullo. Y eso, aunque duela, es una buena noticia. Mientras alguien en la barra explicando con el cubata en lo alto por qué Javi Medina debe seguir y otro pida la cuenta porque ya no lo aguanta, habrá club para rato. Da igual lo que diga la memoria anual, el resultado de la campaña de socios o las veces que repitamos que aquí somos diferentes: la prueba de vida de que Unionistas está vivo está en la bronca ante un mal resultado.

Lo preocupante no es perder en Ferrol, ni lo es encadenar una mala racha. Lo preocupante será el día que nos dé igual el día en que en vez de hablar de Unionistas hablemos solo del tiempo. Ese día, tendremos que llamar al 112. Hasta entonces, así somos. Disfrutando de una media chilena fallida de Carlos de la Nava como la imagen que mejor representa el partido en Ferrol. Hay quien después de una victoria sospecha que hay gato encerrado; y quien ante una derrota ya están buscando alojamiento para celebrar el ascenso del año que viene. Los demás, en medio, intentamos averiguar qué ha pasado con la misma puntería que el equipo. En los peores momentos, incluso en los entierros, el sentido del humor suele aparecer para rescatar lo que queda incluso antes de que aparezcan los primos de fuera. Lo peor que le puede pasar a Unionistas no es perder, es aburrirse.

Cuando las cosas se tuercen, todo parece ponerse de acuerdo para terminar de hundirte. Al mal juego se le suman las lesiones; a las lesiones, las derrotas; a las derrotas, las dudas; y a las dudas, esa sensación de que cualquier decisión puede ser la equivocada. Unionistas,  está ahora mismo, en modo provisional, circulando con el limitador puesto y las luces de emergencia encendidas, esperando una pieza de recambio que no termina de llegar.

A las bajas ya conocidas se une ahora la de Carlos de la Nava. Se nos acaba, por tanto, hasta el recurso de poner al diez a hacer de nueve, esa solución de emergencia a la que todos los entrenadores han recurrido. A Javi Medina le tocará buscar otra salida, Lo razonable sería analizar los recursos disponibles, encontrar una alternativa y preparar un plan para el siguiente partido que, al contrario de lo prometido, peca de ser bastante aburrido. Entre dos caminos, Medina parece empeñado en elegir el que no es. Si una decisión parece evidente, conviene desconfiar. Si hay algo que corregir, quizá lo mejor sea no tocarlo. Y si el equipo no consigue chutar a puerta, siempre podemos celebrar que al menos ha llegado vivo al final.

Ahora que no tenemos delanteros centro disponibles, quizá sea el momento de explorar nuevas posibilidades. Se me ocurre que quizá lo mejor sea que el equipo salga sin plan de partido y lo anuncie antes de empezar. Sería un gesto de honestidad reconocer que no sabemos muy bien qué hacer. En algunos aspectos de la vida, no tener un plan es una ventaja y, cuando se tiene, lo mejor puede ser salirse de él a tiempo. El fútbol, como la vida, está lleno de gente que parece tenerlo todo calculado hasta que se estropea el termo y tiene que tirar hacia adelante sin agua caliente. Entonces descubre que no hay manual de instrucciones que valga, que la realidad tiene la mala costumbre de no respetar los esquemas y que, a veces, lo único que puede hacerse es improvisar con lo que queda.

La orquesta sigue tocando en el Reina Sofía

En la grada empieza a cundir el temor al naufragio. Razones para preocuparse no faltan. Pero, por suerte, en la grada siempre habrá voces dispuestas a cantar mientras el barco se hunde. El Reina Sofía debe ser como la orquesta del Titanic. El barco se iba a pique y la orquesta seguía tocando. No consiguió salvar a nadie, pero al menos evitó que el hundimiento se convirtiera en una reunión de vecinos. No se trata de negar que el barco hace aguas ni de fingir que todo marcha estupendamente, sino de no perder el humor ni el deseo de pasarlo bien, en las buenas y en las malas.

No confundamos llegar vivos al final del partido con haber encontrado la solución. Que las gargantas siguen sonando en el Reina  no quiere decir que el barco esté a salvo. Pero lo que no podemos hacer es quedarnos en silencio mientras el barco zozobra. El sábado volveremos al Reina a seguir insistiendo en el magnífico error de haber elegido ser unionista como forma de vida.

¿Te gusta el fútbol que aún conserva alma?

Únete gratis al Canal de WhatsApp de Superviviente Blanquinegro y recibe cada nueva historia directamente en tu móvil.

Si te ha gustado esta pieza comparte, comenta o hazla llegar más lejos. Todo suma.

Racing Ferrol 1-0 Unionistas – La orquesta sigue tocando

Unionistas perdió en Ferrol sin disparar entre los tres palos y el debate sobre Javi Medina vuelve a la barra. En Lunes de Calamares hablamos de derrotas, averías, naufragios y de por qué la afición blanquinegra sigue volviendo al Reina Sofía.

Leer»
Juampa Barros durante su etapa como jugador de Unionistas de Salamanca.

Juampa Barros: el día que el Reina Sofía le hizo sentirse del Manchester United

Juampa Barros pasó por Unionistas de Salamanca en la temporada 2022/23 y descubrió algo que no había sentido antes en su carrera: una afición capaz de hacerle sentirse jugador del Manchester United. El argentino recuerda el vestuario de Dani Ponz, los goles y la fuerza de una grada que convirtió a un grupo de currantes en un equipo que rozó el playoff.

Leer»
Jesús Bernal, centrocampista del Racing de Ferrol, durante un partido de fútbol.

Jesús Bernal, el hombre que siempre encuentra su sitio

Jesús Bernal regresó al Racing de Ferrol después de dos temporadas marcadas por una lesión y la falta de continuidad en el Sporting de Gijón. Ahora, Javi Vázquez aprovecha su polivalencia mientras el club busca recuperar algo más que fútbol: arraigo, liderazgo y sentido de pertenencia.

Leer»
Superviviente Blanquinegro. Crónicas del fútbol que resiste.

Antes del Pitido

Súmate a nuestra newsletter donde damos contexto, debates y lectura blanquinegra.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Deja un comentario