Mercado Blanquinegro 7#El agosto en modo zen de Antonio Paz
Agosto es un mes que tiene más fama para lo que es. Que si el mes de vacaciones, momentos de diversión, reencuentro, noches que no acaban… Cuando, en realidad, es un mes en el que, hasta que no llega el día 15, nunca pasa nada. Servidor, que sigo en el pueblo alargando mi letargo, me levanto temprano para evitar el calor y, cada día, descubro que el pueblo sigue exactamente igual que la noche anterior. Los mismos jubilados transitando por las mismas calles a las mismas horas, los mismos operarios del ayuntamiento haciendo lo mismo que ayer sin avanzar un paso. El mismo camarero secando vasos, mientras se desayuna todas las tragedias con la televisión encendida, detrás de la barra. El mismo vecino que sale a comprar el pan al sonido del cláxon del panadero y tarda dos horas en volver porque, en cada esquina, encuentra con quien compartir la misma conversación de cada día.
En realidad, aunque no lo parezca, en agosto y en Castilla, sí pasan cosas. Lo que ocurre es que tiene la costumbre de pasar despacio. Quizá por eso me acordé estos días, viendo los lomos de libros roídos que adornan la estantería de mi alcoba, de una frase de Julio Cortázar en Rayuela: «Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.» Tengo la sensación de que Antonio Paz vive instalado exactamente ahí.
El director deportivo de Unionistas no persigue futbolistas desesperadamente. Más bien espera que, en algún momento, el mercado termine poniendo delante ese nombre que hace una semana parecía imposible. Mientras tanto, su móvil no descansa con un representante que saluda, una llamada perdida hecha con disimulo de quien afirma al levantar el descolgar un “perdona me equivoqué, pero ya que estamos…”, un mensaje de WhatsApp de los de “cuánto tiempo, dónde paras”, una notificación de LinkedIn de quienes se dedican a actualizar su perfil solo cuando buscan empleo. Un «me gusta» aparentemente inocente que quizá esconda bastante más de lo que parece. Así Antonio Paz, con la calma como forma de vida, va construyendo la plantilla.
Mikel Serrano el regreso
El verano ofrece, en su quietud, fichajes que sorprenden como el regreso al pueblo de alguien inesperado. Así puede calificarse la vuelta de Mikel Serrano. Hace apenas un año abandonaba Unionistas rumbo a Osasuna Promesas en una operación de la que nunca terminamos de conocer demasiados detalles acerca del dinero que dejó en caja. Ahora vuelve siendo un futbolista diferente.
En Tajonar tuvo tiempo para venirse arriba llegando a debutar con el primer equipo en la Copa del Rey. Pero, pasado ese momento, descubrir que igual de rápido que se puede ascender se puede caer en picado. El final de temporada terminó con Mikel Serrano chupando más banquillo del deseado y con el descenso del filial rojillo. Regresa tras el desmantelamiento del Osasuna Promesas tras su pérdida de categoría, con más experiencia, alguna tarjeta roja añadida al currículum y a buen seguro la misma intensidad de siempre.
Lo fácil sería definirlo como un central contundente, quedarnos en el Mikel Van Damme, pero eso sería quedarse corto. Mikel siempre dio la sensación de disfrutar más robando un balón que celebrando un gol. Ahora vuelve a tener ante sí la oportunidad de demostrar que debajo de toda esa agresividad competitiva también existe un pie bastante más fino de lo que muchas veces se le reconoce.
Los dueños del carril izquierdo: Retu y Gotka Rivera
La otra incorporación responde a una necesidad mucho más evidente. Retu aterriza para ocupar un lateral izquierdo que Unionistas llevaba semanas intentando completar y que en la temporada pasada generó un agujero en la defensa durante muchas semanas. Llega después de formarse en el Real Madrid Castilla y de varias temporadas defendiendo la camiseta del Hércules.
Su estreno ante el Burgos CF en el primer partido de pretemporada dejó una impresión bastante lógica. Tiene el fútbol justo y la gasolina en la reserva. La pretemporada también consiste en eso. En volver a acostumbrar las piernas a un esfuerzo que durante las vacaciones parecía una idea bastante lejana. Además juega en un lugar con cierta tradición por lo que las comparaciones aparecerán desde el primer minuto y con el listón muy alto. Por ese carril pasaron José Salinas, Eudald Vergés ,Jan Encuentra o Mounir. No parece una mala lista donde buscar la motivación de cara a igual el nivel. Llega para darle competencia Gorka Rivera, un chico curtido en el filial del Getafe y que llegó a debutar en Primera de la mano de Bordalás, que pretende ponerle las cosas difíciles.
El mercado de saber esperar
Antonio Paz y Javi Medina llevan días deslizando el mismo mensaje: la plantilla todavía no está terminada. Quedan por llegar dos centrales, un mediocentro defensivo y, si el mercado termina poniéndose de acuerdo, también un extremo. No parece poca cosa pero no se traslada el menor nerviosismo. Quizá sea porque se sabe que agosto siempre funciona igual. Primero llegan las prisas de los aficionados y después aparecen las oportunidades de los directores deportivos.
Mientras unos preguntan cada mañana cuándo llegará el siguiente fichaje, Antonio Paz espera precisamente a que el calendario haga parte del trabajo. Muchos futbolistas que hace dos semanas parecían inaccesibles descubren de repente que las ofertas tampoco eran tantas y entonces el mercado cambia completamente.
Existe otra imagen bastante equivocada del trabajo del director deportivo. Parece que todo consiste en hacer llamadas. cuando en realidad muchas veces se parece más a jugar una partida infinita al Candy Crush. Cada operación desbloquea la siguiente. Un fichaje depende de una salida, una cesión depende de otra cesión mientras un representante espera la respuesta de un tercer club antes de devolver una llamada. Todo parece estar detenido hasta que deja de estarlo. Y entonces comienzan a sucederse anuncios oficiales en apenas unas horas.
Mientras tanto la pretemporada continúa. Javi Medina intenta construir automatismos bajo un sol que derrite hasta las pizarras tácticas. Los jugadores acumulan kilómetros mientras los aficionados intentamos contar fichajes, aunque no avanzamos porque Antonio Paz sigue esperando esa oportunidad que todavía no aparece, pero que probablemente ya esté mucho más cerca de lo que parece.
El último domingo de agosto, a las siete de la tarde, comenzará la Liga. Para entonces ya no importará quién llegó primero ni quién fue anunciado más tarde. Solo importará que, una vez más, Unionistas haya sabido esperar mejor que nadie.
¿Te gusta el fútbol que aún conserva alma?
Únete gratis al Canal de WhatsApp de Superviviente Blanquinegro y recibe cada nueva historia directamente en tu móvil.

Mercado Blanquinegro 7# El agosto zen de Antonio Paz
Agosto parece un mes detenido, pero el mercado nunca deja de moverse. Analizamos el regreso de Mikel Serrano, la llegada de Gorka y Retu junto a la estrategia de Antonio Paz para terminar de construir la plantilla de Unionistas.

¿Cómo jugará el Unionistas de Javi Medina? Identidad y proceso
El estreno de Javi Medina en el banquillo de Unionistas supone mucho más que el primer amistoso del verano. Es el comienzo de una idea de fútbol basada en la personalidad, la asociación y la valentía de un entrenador que quiere construir una identidad reconocible desde el trabajo diario.

La despedida de Ange Chibozo y el gran problema de la Inteligencia Artificial en el fútbol
¿Por qué todas las despedidas de los futbolistas empiezan a parecer iguales? El mensaje de Ange Chibozo a la afición de Unionistas abre un debate mucho más profundo sobre la Inteligencia Artificial, la autenticidad y la forma en la que aprendemos —o no— a comunicarnos.
