Mercado Blanquinegro #1 | Renovaciones, apuestas y la extraña virtud de saber esperar
El mercado de verano tiene mucho parecido a ir de compras al mercadillo domincal. Todos aseguran haber encontrado una ganga, todos venden ilusión envuelta en comunicados oficiales y casi nadie reconoce, cuando llega diciembre, que apostó demasiado fuerte por un futbolista que solo dejó una fotografía para la presentación y un puñado de minutos sobre el terreno de juego.
En la Primera Federación ocurre exactamente lo mismo que en cualquier otra liga de relumbrón. Solo cambian los escenarios, ya que las presentaciones de los protagonistas no se hacen en grandes auditorios sino, si se puede, en salas de prensa más modestas que algún patrocinador tiene a bien ceder, las cifras, que rara vez trascienden, casi nunca suman más de cero en la cantidad a abonar por la incoporación y las operaciones se cocinan a fuego lento, entre llamadas, cafés y promesas de proyectos deportivos de postín. El mercado, al fin y al cabo, no deja de ser un ejercicio de fe y, más aún, en quienes apuestan por creer a Antonio Paz con cuando, tras besarse el dedo, afirma “¡por estas!”.
Unionistas tampoco escapa a esa liturgia estival. Pero la última semana de junio ha dejado algo más interesante que una simple sucesión de fichajes. Ha empezado a dibujar la personalidad del equipo que Javi Medina tratará de construir desde agosto. Porque detrás de cada renovación y cada incorporación se intuye una idea. Y las ideas, en el fútbol, suelen sobrevivir más que los nombres.
La renovación que nadie esperaba
Durante buena parte del mes de junio, conforme avanzaban las semanas, parecía escrito que Álvaro Gómez vestiría otra camiseta la próxima temporada. Las informaciones situaban al extremo en el Lugo, donde, según se comentaba, le esperaba una propuesta cercana a los 100.000 euros. Parecía una operación lógica. Después de una temporada brillante, era uno de esos futbolistas llamados a mejorar contrato y cambiar de destino. Pero el sábado recordó que el fútbol todavía conserva pequeñas anomalías.
Álvaro Gómez renovó con Unionistas hasta 2028. En una categoría donde muchas decisiones parecen dictadas exclusivamente por la hoja de cálculo y el llenar la cartera porque el futuro llega antes de lo esperado y puede venir con cartas mal dadas, el extremo eligió quedarse en Salamanca. El bienestar familiar terminó pesando más que el tamaño de la nómina. Conviene recordarlo de vez en cuando. No porque sea frecuente, sino precisamente porque cada vez lo es menos.
Para Antonio Paz supone mucho más que una renovación. Es la confirmación de que Unionistas sigue siendo capaz de convencer a futbolistas importantes para continuar formando parte del proyecto incluso cuando existen ofertas económicamente más atractivas. En un mercado donde casi siempre gana el dinero, esta vez ganó el contexto.
Mantener viva la memoria
Unos días antes llegó la confirmación de Ramiro Mayor de seguir un año más y Carlos de la Nava, también ha optado por seguir, aunque ha tardado más en hacer oficial el sí quiero. Renovar a los dos capitanes nunca fue una cuestión de piernas. Era una cuestión de memoria. Ambos representan algo que resulta imposible encontrar en Transfermarkt. Conocen el club, conocen la exigencia de una grada poco amiga de las excusas y han aprendido a interpretar esos partidos en los que el fútbol desaparece para dejar paso al oficio.
Antonio Paz ya dejó entrever en la conversación que mantuvimos con él el pasado mes de marzo que una de sus prioridades pasaba por conservar ese liderazgo silencioso que no suele aparecer en los resúmenes de los partidos. Lo ha conseguido. A partir de ahora será responsabilidad de Javi Medina encontrar el equilibrio entre la experiencia que ofrecen los veteranos y el hambre que exigirán las nuevas incorporaciones. Porque los vestuarios también se construyen.
El año que puede cambiar la carrera de Juanma Lendínez
La continuidad de Juanma Lendínez también apunta en esa dirección. El mediocentro contaba con el interés del Real Jaén, un proyecto ambicioso que vuelve a mirar hacia el fútbol profesional. Sin embargo, ha decidido apostar por seguir en Salamanca. Y probablemente su decisión tenga sentido. Antes que empezar de cero, apostar por una ciudad ya conocida, sin rivales excelsos por el puesto, y con una propuesta de juego que, en principio, juega a su favor.
El estilo de juego que pretende implantar Javi Medina parece ajustarse mejor a las condiciones de un futbolista con visión, pausa y calidad para ordenar la circulación del balón. Pero el verdadero salto de Juanma dependerá de otra cuestión menos estética. Si consigue añadir a su talento la intensidad que mostró en encuentros como el disputado frente a Osasuna Promesas, Unionistas puede recuperar al centrocampista que hace apenas unos años despertaba enormes expectativas en la cantera del Granada. El fútbol suele premiar el talento pero la Primera Federación, además, es imprescindible ofrecer resistencia.
Antonio Paz vuelve a mirar donde otros solo ven descensos
Si hay una constante en la forma de trabajar del director deportivo de Unionistas es su capacidad para encontrar oportunidades donde otros solo observan fracasos. La temporada pasada acudió al Yeclano Deportivo, recién descendido, para incorporar a Víctor Olmedo, Juanje, Mounir Errahaly y Serpeta. Con matices, la apuesta resultó rentable. Este verano vuelve a repetir el movimiento. Luis Alcalde y Álex Gil llegan tras una temporada complicada en Marbella, aunque el primero terminara el curso en el Real Avilés.
No deja de ser una estrategia inteligente. Los descensos suelen devaluar plantillas enteras. Entre esa depreciación aparecen futbolistas que quizá no hayan perdido calidad, sino simplemente contexto. Antonio Paz vuelve a intentar separar el trigo de la paja.
Luis Alcalde o la eterna pelea entre el talento y la constancia
Luis Alcalde ha sido la primera nueva incorporación anunciada. Un mediocampista que tiene porte, personalidad y una forma de caminar que parece diseñada para las fotografías de presentación. El problema nunca ha sido su relación con el balón. Su gran rival es la regularidad. La clase permanece. Lo complicado consiste en conseguir que aparezca todos los domingos y no únicamente en partidos aislados.
Si convierte la pretemporada en una prioridad absoluta, Unionistas puede haber incorporado uno de los centrocampistas con mayor calidad técnica de la categoría. Si no lo hace, volveremos a preguntarnos cómo un futbolista capaz de regalar controles orientados de otra categoría desaparece durante demasiados tramos de la temporada. No necesita demostrar que sabe jugar sino que puede hacerlo durante diez meses.
Álex Gil la historia de volver a empezar
La historia de Álex Gil es distinta. Formado en la cantera del Leganés y con experiencias en Tarazona, Intercity y Marbella, parecía haber encontrado continuidad hasta que una rotura del ligamento cruzado detuvo en seco su progresión. Hay lesiones que afectan a la rodilla. Y otras que también lesionan la carrera. El paso por Intercity terminó dejando esa sensación incómoda de que el club alicantino se ha convertido en un lugar donde muchos futbolistas mejoran la cuenta bancaria, pero pocos consiguen impulsar su trayectoria deportiva. Su llegada al Marbella sirvió para volver a sentirse futbolista, aunque el descenso colectivo terminara eclipsando cualquier análisis individual.
Ahora aterriza en Salamanca con una misión mucho más sencilla de explicar que de ejecutar: volver a ser el jugador que era antes de lesionarse. Si la pretemporada respeta su físico y las lesiones musculares —tan habituales después de una recuperación de larga duración— no aparecen, Unionistas puede encontrarse con un centrocampista capaz de conducir el balón con una elegancia poco habitual en la categoría.
La incógnita de la portería que no despeja Álex Daza
La llegada de Álex Daza cierra, por el momento, el capítulo de las incorporaciones. Y quizá sea la operación que más preguntas deja abiertas. El guardameta llega después de lograr el ascenso a Primera Federación con la UD Logroñés, aunque acostumbrado a convivir con el papel de suplente. Apenas una decena de partidos disputados durante la última temporada impiden extraer conclusiones definitivas.
Su fichaje no despeja las dudas que dejó la portería de Unionistas durante el último curso. Simplemente las traslada al mes de julio. Puede terminar siendo uno de esos porteros que nadie esperaba y acaban conquistando a una afición. Lo que sí es eseguro es que tendrá que llegarle competencia y que, además, quien llegue debe hacerlo con el rol de titular. De no ser así, puede que estemos ante el primer gran problema de este Unionistas 2026-2027. Todavía es pronto para emitir sentencia yel mercado tampoco haya dicho su última palabra.
La difícil misión de darle sentido al verano
Las primeras semanas de mercado suelen invitar a conclusiones precipitadas. Se habla de plantillas cerradas cuando apenas se han disputado dos amistosos. Se reparten candidatos al ascenso antes incluso de conocer el calendario. Y cualquier fichaje parece extraordinario hasta que la competición obliga a juzgarlo por lo único que realmente importa.
El rendimiento. Unionistas todavía tiene buena parte del trabajo por delante cuando quedan quince días para que de inicio su pretemporada. Quedan incorporaciones y muchas incógnitas por resolver. Pero las decisiones tomadas durante esta última semana dejan entrever una línea reconocible en la idea y de que, poco a poco, las operaciones se van haciendo.
LA apuesta por el momento ha sido mantener el liderazgo de quienes conocen el club. Retener a los capitanes, incluso cuando el mercado aprieta, ha sido un golpe en la mesa por parte del director deportivo Antonio Paz. Ahora est debe seguir buscando talento allí donde otros únicamente ven equipos descendidos. Su idea quizá no garantiza el éxito pero sí traslada la impresión de que detrás de cada movimiento existe una idea y no únicamente una oportunidad.
En un verano donde todos intentan vender humo, Unionistas parece empeñado en construir un equipo. Y esa, aunque todavía no aparezca en ninguna clasificación, suele ser la mejor noticia que el mercado de fichajes puede ofrecernos en el mes de junio.

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