El Murdoku de Unionistas

Lunes de Calamares | Jornada 2

Vamos con una una edición de Lunes de Calamares: Unionistas vuelve a perder 2-4 en casa ante el Real Unión de Irún. Dos jornadas, dos derrotas en casa y siete goles encajados. En Unionistas ya hemos empezado a buscar culpables, causas, efectos y hasta responsables con nombre y apellidos. Pero quizá todavía sea demasiado pronto para dictar sentencia.

Primera Federación | Jornada 2
Unionistas de Salamanca 2-4 Real Unión de Irún
Estadio Reina Sofía | Salamanca
5 de septiembre de 2026

Un Murdoku en Unionistas tras la derrota 2-4 ante el Real Unión

Llevo pasando las noches del verano entregado a la búsqueda de culpables. La del sábado no fue una excepción. De vuelta a casa tras lo visto en el Reina, con Sergio y Jimena ya acostados, opté con mi mujer  por sacar el libro de Murdokus para, como Sherlock y Watson, tratar de dar con la respuesta y anotar con tinta indeleble el nombre del responsable de cada pasatiempo. Nos gusta pensar que detrás de cada desgracia hay alguien: una persona que tomó una mala decisión, que pulsó el botón equivocado, que abrió una puerta que no debía o que, sencillamente, estaba allí cuando todo se fue al carajo.

Una vez resuelto el primer acertijo, me dió por hacer una pausa y entrar en redes para darme cuenta de una realidad. No nos conformamos con que las cosas sucedan. Necesitamos saber por qué suceden y, sobre todo, quién tiene la culpa, ya sea de la subida del precio de la gasolina, de lo de Ceuta o del atronador sonido de la megafonía en el Reina, Luego estaba todo lo relativo con la derrota ante el Real Unión, con lo que pude aseverar que nos vamos a pasar la temporada en Unionistas: buscando causas, efectos, culpables y, si hace falta, redactando sentencias.

Dos jornadas y ya estamos buscando culpables

Después de dos jornadas ya tenemos material suficiente para montar un juicio con jurado popular en el Reina Sofía. Y eso que solo llevamos dos partidos. El principal problema que genera descontento en la afición, lo cual es comprensible, es que nos habían prometido diversión. Javi Medina llegó hablando de jugar, de proponer, de hacer que la gente disfrutase. Y yo, que tengo cierta facilidad para creerme las promesas cuando llegan acompañadas de un balón y una camiseta blanquinegra, me presenté en el campo dispuesto a pasarlo bien.

Por lo visto en los 180 minutos de temporada solo puedo decir que de momento estamos como aquella vez -nos ha pasado a todos- que unos amigos te convencieron para ir a una discoteca porque allí había un ambientazo de la hostia.

– Tienes que venir.

– ¿Pero qué hay?

– De todo.

Llegas allí con ganas de comerte el mundo, abres la puerta y no hay nadie. La música parece puesta por un pincha que odia la música. El camarero tiene cara de querer cerrar. Apenas hay cuatro personas sentadas en una mesa y una de ellas es el relaciones públicas. Miras a tus amigos y estos, abochornados, solo responden mirando al suelo. Por suerte, a los veinte minutos de estar allí alguien propone irse a otro sitio.

Así estamos un poco con Unionistas en este inicio, buscando el momento en el que empiece la fiesta. El sábado parecía que podía ser ese día. Jugábamos ante un rival al que siempre habíamos vencido en el Reina y, a los diez minutos, penalti sobre Álvaro Gómez y gol. La afición comenzó a hacer ese sonido reconocible que hace una grada cuando empieza a pensar que esta vez sí iba a ser el día. Pero duró poco. El Real Unión encontró una autopista en el lateral izquierdo y decidió recorrerla hasta el final cuantas veces quiso durante la primera media hora de partido.

Un agujero en la banda izquierda

Diego Caballo debutaba y tuvo una tarde de esas que uno querría borrar del calendario. No encontró el sitio, no encontró las ayudas de Willy ni de Luis Alcalde ubicados en otras alturas de las necesarias, no encontró el partido y terminó viendo una roja que le dará margen para ponerse al día. Por su lado llegó el empate y, en el segundo tiempo, por ahí llegó el penalti y un minuto después, el regalo de Willy  que acabó poniendo en un visto y no visto el 1-3 en el marcador en un suspiro.

En el Reina Sofía pasamos de pensar en los tres puntos a mirar el marcador como quien sale de un taller mecánico después de haber ido sin el aval de un conocido.

– ¿Cuánto es?

– Todo.

Pues eso. El problema no es únicamente que Unionistas tenga problemas en el lateral izquierdo. El problema es que llevamos dos jornadas y ya tenemos la sensación de que cada equipo rival cuenta con un mapa repleto de X señalando los lugares exactos por donde hacer daño. Esto es preocupante como también lo es ver que cuando las cosas se tuercen, parece no encontrar todavía dónde agarrarse.

El 1-0 había funcionado para empezar a creer que todo puede ser posible. El equipo se activa, la grada empuja y pero llegó rápido el empate haciendo que se cortase el hilo. Y cuando llegó el 1-2, ya no había hilo. Después llegó el 1-3 y todo parecía que se desmoronaba, con el cabreo incluido de Álvaro Gómez. 

El 2-4 solo confirmó que las ferias y fiestas no iban a empezar en el Reina. Pero hoy es lunes y aquí estamos. Dos jornadas, dos derrotas en casa y siete goles encajados. Goles, al menos, estamos viendo pero no donde queremos, Pero hay algo que conviene recordar antes de empezar a repartir culpas como en una comida familiar. Esto acaba de empezar. Y, además, si hay algo que sabemos de Unionistas es que aquí nadie se va cuando vienen mal dadas. No busquemos a aquel que deja de querer cuando más falta hace. Aquí, precisamente entonces, es cuando aparece.

Seguimos aquí

Uno puede estar cabreado, discutir con el de al lado y pensar que el lateral izquierdo es un agujero, que la defensa necesita ajustes, que la portería es una interrogación constante, que el entrenador tiene una idea y no tiene ni idea o que la planificación deportiva vuelve a dejar preguntas sin respuestas. Todo eso cabe, lo que no cabe es dejar de apoyar al equipo y acudir al campo a animarlo. Nos queda una temporada entera para encontrar culpables. No tengamos tanta prisa que apenas tenemos pistas para saber qué es lo que puede dar y no dar el equipo. Dejemos de resolver el Murdoku de Unionistas a partir de frases sueltas y comencemos a encontrar soluciones. Y, si puede ser, alguna alegría. 

Todo lo que necesitamos es una jugada que nos levante del asiento. Un gol que nos permita abrazarnos a alguien que no conocemos y que la próxima tarde que salgamos del

Reina Sofía lo hagamos pensando que, después de todo, esto de venir al fútbol cada quince días sigue siendo una buena idea. Porque la promesa era divertirnos, sí, pero aún estamos esperando al igual que de todas las noches de fiesta que salimos para acabar en el olvido. Por eso todavía estamos esperando y aquí seguimos, Que, por el momento y a estas edades, tampoco es poca cosa.

¿Te has quedado con ganas de más?

¿Te gusta el fútbol que aún conserva alma?

Únete gratis al Canal de WhatsApp de Superviviente Blanquinegro y recibe cada nueva historia directamente en tu móvil.

Si te ha gustado esta pieza comparte, comenta o hazla llegar más lejos. Todo suma.

Unionistas 2-4 Real Unión: Un Murdoku en Unionistas

Dos jornadas, dos derrotas en casa y siete goles encajados. En Unionistas ya hemos empezado a buscar culpables, causas, efectos y hasta responsables con nombre y apellidos. Pero quizá todavía sea demasiado pronto para dictar sentencia.

Leer »
Miguel Montes Torrecilla defendiendo a una de las estrellas de la liga como era Alfonso Pérez Muñoz

Miguel Montes Torrecilla: un futbolista que aprendió a mirar el fútbol desde fuera

Miguel Montes Torrecilla creció entre plazas, campos de tierra y tardes infinitas de balón. Su carrera coincidió con una de las etapas más mágicas de la Unión Deportiva Salamanca: la llegada de Juan Manuel Lillo, el ascenso, el 0-5 de Albacete y el regreso a Primera. Esta es la historia completa de un futbolista que se adelantó a su tiempo y que encontró en un ordenador —comprado con su primer sueldo— el primer ladrillo de una vida dedicada al fútbol.

Leer »
Superviviente Blanquinegro. Crónicas del fútbol que resiste.

Antes del Pitido

Súmate a nuestra newsletter donde damos contexto, debates y lectura blanquinegra.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

Deja un comentario